lunes, 27 de noviembre de 2017

Chiste Militar 31

Es un miedo que ya no solo los militares sinten, ya muchos civiles tienen que aprender a tirarse al suelo en cuanto se escucha un Bang

martes, 14 de noviembre de 2017

La Flota capturada por la caballeria



Habia sido el peor invierno del siglo en Holanda, una fuerza de caballeria y artilleria movil francesa avanzo por el lago congelado de Zuyder Zee, rodeando a la flota holandesa atrapada en el hielo en la bahia de Texel, Los comandantes de la flota fueron sorprendidos y ante la imposiblidad de defenderse, se rindieron ante las tropas de la Revolucion Francesa.

Tomado de Weather in War Time.

lunes, 30 de octubre de 2017

Guajolote o Nahual



Todo esto sucedio en un lugar de la Sierra de Puebla, a un dia de camino a caballo de La Ceiba, habiamos ido de practicas a la zona, era una rancheria pobre, de casas de madera y suelo de tierra como tantas en la zona, habiamos llegado por la tarde y los habitantes nos habian pedido que nos quedaramos, una persona habia muerto en la zona y evidentemente tenian miedo, asi que les dimos de comer y beber a los caballos y nos dispusimos a acompañar a los dolientes al velorio, casi todos los habitantes se reunieron, se preparo comida y la discreta ceremonia con la que se vela a los recien difuntos.

Eran poco mas de las doce de la noche, cuando de repente se abrio una ventana, el golpe de viento apago las velas y todo quedo en la sombra, un enorme guajolote se paro en el quicio, tenebroso, amenazador, instintivamente cortamos y apuntamos, tres rafagas salieron de nuestras armas, y el guajolote volo, ¿como fue posible que con tal lluvia de balas no le dieramos a un blanco a pocos metros y bien delineado en la noche?, nunca lo sabremos, el resto del peloton llego corriendo, pero no se veia al ave por ninguna parte.

Esa noche no dormimos, todos nos mantuvimos en guardia, los habitantes del pueblo buscaron refugio con nosotros, esa noche la casa parecio un vagon de metro por la cantidad de gente que se quedo en ella, los pobladores, con miedo decian que era un nahual que habia ido por el alma del muerto, nosotros, con nuestra sofisticada cultura occidental, sabiamos que algo raro pasaba, pero no sabiamos que, los mas supersticiosos rezaban, los que solo creiamos en la fuerza de la armas nos manteniamos vigilantes.

En cuanto hubo suficiente luz, salimos a revisar los alrededores, bajo la ventana encontramos un charco de sangre, seguimos el rastro, junto con todos los pobladores, el camino de gotas de sangre nos llevo hasta una casa en una vereda del monte, famosa por que se decia que la señora que vivia ahi era bruja, entramos y su hermana nos dijo que su hermana estaba muy enferma, que se habia caido, sin embargo los pobladores envalentonados por tenernos entre ellos, entraron a la fuerza, y la encontraron muy mal herida, dos balas le habian dado, y estaba moribunda, expiro ese mismo dia.

El evento habia sido muy confuso, y aun no me lo logro explicar, es obvio que recibio algunas de las balas que disparamos, pero ¿como pudieron darle?, su casa no estaba en la direccion que disparamos, y el rastro de sangre indicaba que habia estado cerca de la ventana, pero ahi solo habia estado el guajolote, del que no encontramos el mas minimo rastro. Segun los habitantes ella era el guajolote que habia aparecido en la ventana.

Nos fuimos un par de dias despues, en medio del agradecimiento de los pobladores, en el largo camino iba meditabundo, las cosas que pasaron me habian dejado una gran inquietud, en la region de Veracruz donde habia crecido habia oido muchas historias de brujas y nahuales, pero en todas ellas se decia que eran inmunes a las balas, a las que se tenia que bendecir o colocar una cruz para que pudieran dañarlas, o de lo contrario las balas rebotaban a quien las disparaba, ¿que tal si ella habia estado escondida cerca, cuando el animal volo a la ventana?, pero en ese caso, porque no hallamos pisadas humanas o el cuerpo del guajolote, o la oimos quejarse, ademas, ni su casa, ni el camino de sangre estaban en la trayectoria parabolica que debieron seguir las balas que disparamos. Al llegar a los cuarteles en La Ceiba, mi reporte fue Sin Novedad, porque simplemente no pense que mis superiores me creyeran una sola palabra.

Esta es una de mis historias militares de Fantasmas favoritas, tiene una gran carga folkorica, muchas de sus referencias las he oido en una u otra parte de esta gran republica mexicana, donde las historias de los nahuales (seres humanos que se pueden transformar a voluntad en el animal que quieran) son muy comunes, o mas bien lo eran, hace mucho tiempo que ya no ando por esas regiones apartadas de la civilizacion.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Los soldados sonrieron a Gino

Este evento sucedio en la campaña de ocupacion de Italia por las tropas alemanas en la Segunda Guerra Mundial.

Durante la guerra, en los pueblos se vive mejor que en la ciudad. En las ciudades hay hambre y la gente se prostituye para poder comer...

La casa estaba a un costado del camino, a la entrada del villorio, tenia dos pisos y un patio grande; desde el primero y segundo piso se veia el recodo del camino y si uno miraba hacia el valle, podia distinguir la ciudad de Turin.

En la casa vivian el padre, la madre, la abuela y un niño de nueve años, el niño se llamaba Gino, Gino no tenia miedo a la guerra; es mas, jugaba con ella, tenia una caja llena de vainas de proyectiles vacios, un casco, una caramañola y hasta un viejo capote italiano.

Desde el comienzo de la guerra el pueblo habia sido bombardeado tres veces y los alemanes lo habian ocupado desde hacia mas de un año. Los germanos no eran malos con la gente del pueblo; en realidad, los aldeanos les temian mas a los civiles fascistas armados. Gino habia visto como una vez le habian obligado a un hombre a tomar un vaso de aceite que sacaron del motor de un camion, "lo purgaron porque no queria a Mussolini", oyo Gino.

Al comenzar 1945, las cosas habian empeorado, los alemanes retiraban lentamente sus tropas y creaban apresuradamente nuevas lineas de defensa. En los extremos del pueblo, el niño podia ver como se amontonaban unidades blindadas. "El nuevo frente de los alemanes pasa por el pueblo; dicen que los americanos e ingleses tienen preparados miles de aviones para bombardearnos", le dijo un dia Piero, su amigo de catorce años.

Los alimentos empezaban a escasear, todos los dias pasaba por la casa gente pidiendo de comer y la madre o la abuela les daban lo que podian, primero eran los "partigiani" (partisanos), luego los alemanes que perseguian a los partigiani, despues los refugiados que huian del sur, y asi sucesivamente. No habia muchas formas de negarse; si se les negaba alimento a los partigiani, se corria el riesgo de ser acusado de no ayudar a los patriotas; negarlos a los fascistas y alemanes era imposible, porque enseguia procedian a revisar la casa, Gino sabia de vecinos que escondian jamones enterrandolos en el jardin o de gente que habia seguido durante dias al ejercito aleman en retirada para ver si podian recuperar una vaca o unas cabras. En ambos casos, las consecuencias eran represalias, riesgo de ser asesinados o enviados a un campo de trabajo en Alemania. ademas los alemanes castigaban todo tipo de ayuda a los partigiani y los partigiani todo tipo de ayuda a los alemanes.

Gino no comprendia muy bien todo este proceso, pero sentia que los suyos se ponian tensos cada vez que alguien golpeaba la puerta.

Un domingo, los partigiani pasaron temprano y pidieron de comer, la abuela les dio lo poco que tenian. Poco despues golpearon la puerta y Gino abrio; en el umbral vio la figura cansada de un soldado aleman con el casco hundido hasta los ojos y las botas llenas de polvo, integraba una patrulla que perseguia a los guerrilleros y tambien pidieron de comer.

-No tenemos nada - dijo la madre
-Veremos -respondio el que mandaba el grupo, rapidamente comenzaron a abrir puertas y armarios a culatazos y puntapies.

Por ultimo uno de los germanos encontro en una alacena un plato con un huevo, una taza de leche y un poco de queso.

-¿Y esto? - grito

-Esto es para el niño....- titubeo la abuela, señalando a Gino

Los alemanes se miraron entre ellos. Por ultimo el que parecia ser el jefe, dijo con una sonrisa cansada a la abuela:

-No, si es para el niño, no.

Los soldados al pasar, sonrieron a Gino y se fueron.

Durante una larga guerra, lo mas dificil de conservar son los actos humanitarios y nobles, enmedio de tanta muerte y destruccion, la vida humana se convierte en algo sin valor y desechable, las matanzas se vuelven la regla y son siempre los civiles desarmados los que terminan sufriendo mas. En particular las campañas de contrainsurgencia son especialmente duras, ya que no hay forma de diferenciar entre civiles y guerrilleros.

Autor: Sergio Antonio Tellez Morales

sábado, 15 de julio de 2017

Memorias de un Militar Mexicano, 1982

La zona vista desde el puesto de la Bateria de 105 mm, habia veces en que no habia nada de visibilidad y los disparos tenian que hacerse por estimacion, nunca fallaron
Era un Mexico diferente, la pobreza no era tan insultante como lo es ahora, habia paz y tranquilidad, se podia caminar a altas horas de la madrugada sin preocupacion, las historias de terror que se contaban eran de fantasmas y no de la realidad.

En ese Mexico, yo era un cadete, eramos jovenes afortunados, despreocupados de la vida, pero muy disciplinados, nuestros entrenamientos y maniobras no eran mas que ejercicio en el campo, con aire puro, oportunidades de practicar nuestra equitacion y larguisimos paseos.

En esa ocasion los ejercicios eran en las cercanias de Perote, habiamos sido destinados a un convoy militar, con una bateria de artilleria, un hospital de campaña, un enlace de la FAM, un par de pelotones regulares y nosotros.

Fueron dias muy activos, practicamos de todo, tiro de precision, construccion de blocaos, por turnos nos toco disparar con la ametralladora, con municion real, subimos y bajamos de las montañas, a veces solo de patrulla, otras empujando las piezas de 105 mm. caminamos mucho, pero lo mejor fueron las patrullas a caballo.

Montabamos en la mañana, y viajabamos a lejanas rancherias, caminando la mayor parte del tiempo, con nuestra montura atras de nosotros, regresabamos en la noche, muchas veces acompañados de gente que se nos unia en el camino, habian oido del hospital de campaña y traian sus enfermos, los medicos y enfermeros estaban ocupados todo el tiempo, y habia mucha gente esperando su turno, las camas y camillas estaban llenas, el campamento se convirtio en un pueblo portatil, Raul mi compañero de tienda y yo, le cedimos al hospital nuestra tienda de campaña, no se como lo hicieron, pero lograron colocar cuatro ancianas en ella, sin lugar para dormir, nos ofrecimos para la guardia de noche, nos toco en un blocao de madera y tierra, como compañera, teniamos a la envidia del peloton, una MG-42 alemana, mucho mas rapida y poderosa que todo las demas, su esbelto cuerpo negro podia disparar dos cintas completas en menos de un minuto, no se de donde la abran sacado, no era un arma regular, pero todos queriamos usarla.

Yo llevaba mi inseparable camara, una Beirette de 35 mm, en aquel entonces no estaba prohibido llevar una camara, pero era bajo nuestro propio riesgo, ya viajabamos muy cargados, sabia que era un peso extra, pero valio la pena, saque algunas de las mejores fotografias de mi vida, la camara iba en un estuche especial, de piel, pero solo pude llevar dos rollos.

Uno de los pequeños caserios de la zona, a la derecha un sembradio de trigo,  desde las montañas,  parecia un oceano dorado, ondulandose suavemente con el viento.

Esa semana paso muy rapido, nos divertimos como nunca antes, y teniamos una sensacion de orgullo extraordinaria, mucha gente nos daba las gracias y se iba feliz de nuestra prescencia, fueron noches de dormir bajo el cielo estrellado de la sierra negra, de comer raciones de lata, pero lo mejor fueron los hermosos paisajes que veiamos, a donde sea que fueramos la vista era espectacular, sin lugar a dudas Mexico es el pais mas hermoso del mundo, no entiendo como puede haber politicos traidores que lo venden al mejor postor; yo daria mi sangre por mi tierra y mi pueblo, o mas bien, como diria Patton, me encargaria de que cada extranjero invasor, pagara con su sangre por pretender apropiarse de lo que no es suyo.

Un nublado atardecer en la zona de los Humeros, cerca de Perote.